INSTITUTO DE LAS INDUSTRIAS CULTURALES Y LAS ARTES DE LA REGIÓN DE MURCIA
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Centro Párraga: CODA: ACMÉ. Blanca Gracia // 30 mayo 2019

Exposición


Del 30 de mayo de 2019 hasta 19 de julio de 2019
De lunes a viernes de 9 a 20 h.
LUGAR: Centro Párraga. Antiguo Cuartel de Artillería · C/ Madre Elisea Oliver Molina, s/n. Murcia

Inauguración: Jueves 30 de mayo, 20:30 h. 


Proyecto comisariado por: Juan José Santos Mateo. 

 

“Coda: Acmé” es una propuesta en específico para el Centro Párraga de Murcia, compuesta por la proyección del trabajo audiovisual “Acmé” (2017), vestuario original y storyboards, y el estreno de una performance musical que sirve como “coda” o posible final del viaje de este trabajo en el que la artista está imbuida desde el 2016. El día inaugural, el Conservatorio de Música de Murcia se convierte en la Orquestal Atonal para ponder melodía a esta fábula medieval del siglo XXI. Con “Coda: Acmé” Blanca Gracia finaliza el recorrido del proyecto en Murcia, rematando una obra poliédrica y múltiple.

En uno de los storyboards de Acmé, Blanca Gracia incluyó la posibilidad musical de una coda. Sin embargo, hubo un arrepentimiento posterior, que quedó claro al tachar esa parte final con una equis en rojo.

Acmé es una fábula con origen, aunque sin término. Nace en el 2017, cuando se muestra por primera vez Acmé (en dos variaciones), un cuento de raigambre medieval pero de calado actual, una parodia de las parábolas que se usaban para moldear la moral de la sociedad y de los gobernantes. Los personajes de Acmé son arquetipos que simbolizan modelos a imitar, cuyas decisiones derivan en distopía o utopía. La alegoría del buen y del mal gobierno depende también del azar y de lo desconocido, sumiendo la posibilidad de armonía en un caos del que es imposible escapar.

Como imposible es la conclusión de esta obra, e inútil plantear su coda. Los juglares continuarán susurrando el secreto en un hoyo en la tierra, el rey, disfrazando sus orejas de burro, y la orquesta atonal bailando alrededor de estos falsos paisajes de cuento infantil. Porque nada es lo que parece en este corral de comedias: ni los escenarios, ni los personajes, ni la música. Ni siquiera el final mismo.

 


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